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MADRID.- La capacidad de adaptación
de los pinzones que estudió Darwin a su entorno cambiante es tan
asombrosa que casi se ve a simple vista, según dos afamados biólogos.
La pareja de biólogos Rosemary y Peter Grant ha comprobado que cada
sequía modifica en 10% el tamaño pico de algunos de estos pequeños
pájaros, una pequeña diferencia que es heredada por la siguiente generación.
Durante 35 años, esta pareja ha dedicado su vida al estudio del
comportamiento de los pinzones en la isla Dafne Mayor, en las
Galápagos, precisamente la misma especie con la que se topó Charles
Darwin y que le hizo plantear la teoría de la selección natural.
En este largo periodo, han llegado a estudiar 25 generaciones de pinzones
y casi 20.000 ejemplares de las 14 especies diferentes en una isla sin
agua potable en la que no ha habido interferencia humana. Invitados por Cosmocaixa Barcelona para dar una conferencia sobre su
trabajo, los biólogos norteamericanos explicaron el fruto de sus
investigaciones: la explicación del mecanismo por el cual se presentan
nuevas especies.
"Hay factores internos genéticos en los cambios, pero también
influye el medio ambiente. Cuando ha habido sequías sólo han
sobrevivido los ejemplares que tenían los picos más grandes, capaces de
comer semillas grandes y duras; luego hemos comprobado que ese tamaño
se hereda y en sólo dos años de una especie surge otra nueva",
aseguraba Rosemary a 'elmundo.es'.
Peter Grant, su marido, está convencido de que estos resultados son extrapolables a otras especies, en las que no se pueden detectar los cambios porque ocurren muy lentamente.
Desde principio de los años 70, la pareja ha pasado cada año
periodos que van de seis semanas a seis meses en las Galápagos. «Es
duro porque no hay agua potable, ni comida. Montamos el campamento y
tenemos que llevarlo todo. El unico acceso es por barco. Además,
tenemos que ser muy cuidadosos para no introducir en la isla nuevas especies,
así que hay que lavar todo el equipo y los alimentos como el arroz o la
harina, los tenemos que congelar previamente», explicaba Rosemary Grant.
En los últimos años, los Grant han trabajado con genetistas que han estudiado la expresión de algunos genes de los pinzones en los huevos y han visto que hay dos relacionados con el crecimiento del pico: uno lo hace más alto y ancho y otro lo alarga.
En las islas, no les falta trabajo: "Todos los años anillamos los
nuevos pinzones, los medimos y tomamos muestras de su sangre para hacer
pruebas de ADN", explican.
Además de los picos, han analizado sus cantos y han observado que varía según la especie y que si un huevo cae por azar en un nido ajeno, aprende el canto de la familia adoptiva. "Luego tendrá descendencia con la especie que tiene su mismo canto", explican.
El próximo año tienen previsto volver a Dafne Mayor para comprobar
si las especies se han distanciado o son más similares, ya sea porque
ha habido cruces entre ellas (generando más diversidad genética) o por
cambios en el clima de su ecosistema. Solo usuarios Registrados pueden escribir comentarios. Por favor ingrese su usuario y password o registrese en el portal. Powered by AkoComment 2.0! |